Pineda de Mar queda a solo 5 km de Blanes, cruzando el río Tordera, así que es una de las localidades donde más trabajo. A diferencia de los municipios más turísticos, en Pineda hay mucha vivienda de residentes durante todo el año, desde la zona del centro y la iglesia de Santa Maria hasta los bloques cercanos al paseo y al acueducto romano de Can Cua.
Eso significa que aquí pinto sobre todo pisos para familias y, muy a menudo, comunidades de vecinos: escaleras, rellanos, vestíbulos y fachadas de bloques. Trabajo de forma ordenada y por fases para molestar lo menos posible a quienes viven en el edificio.
Comunidades de vecinos sin complicar la convivencia
Pintar una escalera o un vestíbulo implica que muchas familias pasan por ahí cada día. Organizo el trabajo por tramos, dejo siempre el paso libre y protejo buzones, barandillas y ascensores. Doy presupuesto cerrado por escrito para que el administrador y los vecinos sepan exactamente qué se hace y cuánto cuesta.